Por: Walter Casquino Rey, ingeniero de minas.Los proyectos públicosPara construir una obra se requiere desarrollar un proyecto que muestre el flujo de caja, que recopila los cuatro elementos básicos de valoración, que son la data, el estimado de inversión, los futuros ingresos y el cálculo de los costos. Con esta información se estable con ascendente precisión la rentabilidad del proyecto.Esta actividad –eminentemente ingenieril– se resume en el cronograma valorizado del proyecto que se conoce como la planificación, el diseño o “la ingeniería” de la obra.Esta consta de tres aspectos fundamentales: la estructura, la funcionalidad y la elegancia. La estructura de la obra (que no se produzcan fallas, es decir, que los esfuerzos no superen a la resistencia de los materiales) es una especialidad de los ingenieros. La funcionalidad y la elegancia es tarea de los arquitectos. Así se han dividido “las obras” entre diseñadores, constructores y dueños.En el sector privado donde se prioriza la eficiencia y “se rinde cuenta” innata, esta división funciona aceptablemente y constituye la base del modelo de Economía Social de Mercado. En el sector público, que es donde se administran los bienes comunes, el fracaso es mayoritario. A la fecha, 2026, existen cerca de unas mil obras paralizadas esperando el veredicto judicial.La academia muestra que la etapa de diseño es crucial y que consiste en profundizar la aplicación del método científico que tiene cuatro etapas: i) Observación y data, ii) Hipótesis, iii) Experimentación o planta piloto e iv) Interpretación de resultados. Más aún, para mejorar la predicción de los recursos (cronograma y presupuesto) las dos primeras etapas deberían ampliarse a seis estudios, que son: i) Ingeniería preliminar o perfil, que es la primera descripción ingenieril de la obra; ii) Prefactibilidad, que debería incluir, al menos, tres opciones de solución; iii) Factibilidad, que analiza una opción seleccionada; iv) Ingeniería básica, que describe los parámetros de diseño de la obra; v) Ingeniería de detalle, que es el instrumento de comunicación con el constructor a escala 1/50, por lo menos, y vi) Estudio bancario, que sigue los lineamientos de los bancos para asegurar el pago de la deuda.Cuanto más detalle incluya el diseñador (ingeniero) menos dificultades tendrá el constructor. Cuando la ingeniería no es suficientemente clara se originan diferentes interpretaciones del constructor, dando paso a los famosos “adicionales” que se traducen en incrementos de tiempo o de presupuesto. A mayor calidad ingenieril, menores adicionales. A menor calidad ingenieril, mayor número de adicionales. Parece que el desarrollo industrial de las naciones está relacionado a la calidad ingenieril de sus ciudadanos. Hay quienes piensan que los adicionales son una necesidad, porque es imposible tener certeza total en la data que ingresa al flujo de caja financiero, pero los hay también, quienes piensan que no deben existir adicionales, si es que la ingeniería es de óptima calidad. La toma de decisiones en un proyecto plausible tiene que hacerle frente a data probada (±50%), probable (±30%) e imprevista (±20%).La tarea del supervisor de obra es la de superar las diferencias entre planificadores y constructores. Cuando el supervisor de obra no llega a un acuerdo entre diseñadores y constructores se inicia la querella judicial entre ellos, y la obra se paraliza hasta que los jueces se pronuncien. Los jueces tienen su programación que se mide en años de conflicto.Situación actualLa situación actual es que toda esa etapa de estudios destinada a fortalecer el tránsito racional de la imaginación a la realidad, ha sido relegada procedimentalmente a segundo plano, originándose el “Expediente técnico”, que intenta recortar el tiempo de estudios a expensas de la precisión. El resultado es que actualmente existen cerca de mil obras inconclusas paralizadas por litigios judiciales entre los participantes: diseñador, constructor y dueño.Conclusiones1. Para reducir al mínimo las obras públicas paralizadas por problemas judiciales se recomienda que los expedientes técnicos lleguen a nivel de Ingeniería de detalle, cuya máxima variación, en tiempo y valor económico, es de diez por ciento.2. Fortalecer los estudios académicos universitarios con bonificaciones especiales destinadas a incrementar el rubro de tesis de grado que incluyan fehacientemente la “Investigación y desarrollo”.
WMC 2026: minería debe liderar transformación global para proporcionar los productos que hacen que el mundo progreseSeguir leyendo